VI Copa Mundial de Fútbol: Suecia 1958

Por Roddy Romo Seguí

logo58La sexta Copa del Mundo que tendría como sede a Suecia pasaría a la historia por dos hechos de relevante importancia: el difícil récord de 13 goles del francés Just Fontaine y la salida a la luz de una de las luminarias más grandes del fútbol mundial, Edson Arantes do Nacimento, más conocido como Pelé, un joven brasileño de 17 años que reconciliaría a una selección y a todo un país con su propia historia.

Iniciado el 3 de junio de 1958, la primera fase clasificó a los cuartos de final por el grupo 1 al vigente campeón, la República Federal de Alemania, la cual después de vencer su primer compromiso ante Argentina tuvo que conformarse con igualadas a dos ante Irlanda del Norte y Checoslovaquia. Fueron los irlandeses quienes acompañaron a la siguiente fase a los germanos, luego de disponer de los checos en un partido de desempate.

Por la zona 2, la selección francesa dirigida por Raymond Kopa avanzó junto a Yugoslavia, conjunto que los derrotó (3-2) en la clasificación, mientras en el 3 los anfitriones se imponían con gran facilidad, siendo Gales el segundo clasificado gracias a su victoria (2-1) en el desempate ante Hungría.

El grupo 4, el más fuerte de todos, dio el pase a la segunda ronda al conjunto de Vicente Feola, luego de vencer a Austria y la URSS (titular olímpica en Melbourne 1956), e igualar a cero ante Inglaterra.  Al igual que en las zonas 2 y 3, el segundo del grupo hubo que definirlo en un partido extra, pues ingleses y soviéticos habían quedado igualados a tres unidades.  El triunfo se inclinó hacia los rusos, completando así los ocho equipos que disputarían los cuartos de final.

El 19 de junio Brasil se jugó el pase a semifinales ante Gales.  Feola había dejado fuera del once a Vavá, pero ahí estaba Pelé. Un centro de Didí fue aprovechado a los 28 minutos por el joven jugador del Santos para marcar su primer gol en Copas del Mundo y asegurar a la canarinha entre los cuatro primeros.

Los demás encuentros de cuartos terminaron con la goleada (4-0) de Francia frente a Irlanda del Norte, y las victorias de la República Federal de Alemania y Suecia contra yugoslavos y soviéticos, respectivamente.

En semifinales, los suecos lograron remontar un marcador adverso ante los alemanes para vencer (3-1) y lograr su pase a la gran final del 29 de junio. 

Hasta ese momento, y luego de su goleada ante los norirlandeses, Francia se veía como el mejor equipo del torneo. Brasil y Pelé demostraron lo contrario.  Tres goles del astro carioca y uno percápita de Vavá  y Didí, cerraron el definitivo (5-2) que dejaba a los galos fuera de la disputa del título.

Y llegó el gran día. Sobre el césped mojado del estadio Rasunda de Estocolmo y ante 55 mil personas, Suecia abrió el marcador por intermedio de Liedholm, a los tres minutos de juego, llevando el delirio a las gradas de la instalación.

No obstante, Brasil aún sentía esa espina que llevaba clavada hace ocho años atrás, cuando fueron humillados por Uruguay en el coliseo de Maracaná. Era la oportunidad de demostrar su fútbol, de levantar sus creencias, y no fallarían en el intento.

Ni el grito ensordecedor de las tribunas suecas impidió que Vavá igualara el encuentro seis minutos más tarde y adelantara a la “verdeamarelha” en el 32.  Brasil no volvió a verse más por debajo en el encuentro.  Pelé y Zagalo ampliaron la cuenta, Simonsson descontó, y Pelé, nuevamente el Rey, marcaba el definitivo (5-2).  Brasil era campeona del Mundo y O´Rei el mejor jugador del planeta.

POSICIÓN DE LOS CUATRO FINALISTAS

Brasil (Campeón), Suecia (Segundo), Francia (Tercero), R. F. Alemania (Cuarto).           

Líder goleador: Just Fontaine  (Francia, 13)

Anuncios